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Mercedes-Benz inicia en Vitoria la producción del nuevo VLE, un modelo clave para el futuro industrial y tecnológico de la marca.
La planta de Mercedes-Benz en Vitoria ha entrado oficialmente en una nueva etapa. El pasado 12 de junio, las instalaciones alavesas pusieron en marcha la producción en serie del nuevo Mercedes-Benz VLE, un modelo llamado a redefinir la estrategia de la división de vehículos industriales ligeros de la marca alemana y que sitúa a la factoría vasca en el centro de su hoja de ruta industrial en Europa.
El arranque de fabricación estuvo respaldado por una amplia representación institucional y empresarial. Al acto asistieron, entre otros, Ola Källenius, presidente del Consejo de Administración de Mercedes-Benz Group AG; Thomas Klein, director de Mercedes-Benz Vans; Jordi Hereu, ministro de Industria y Turismo; e Imanol Pradales, lehendakari del País Vasco.
Vitoria como punto de partida
Más allá de la puesta en marcha de un nuevo vehículo, el inicio de la producción del VLE supone el estreno de una plataforma completamente inédita. Vitoria se convierte así en la primera planta de la red global de Mercedes-Benz en fabricar un modelo desarrollado sobre la nueva arquitectura modular y escalable destinada a las futuras furgonetas de la compañía, tanto para clientes particulares como profesionales. A finales de año, la planta china de Fuzhou se sumará a esta estrategia con unidades destinadas exclusivamente a su mercado local.
Presentado mundialmente el pasado mes de marzo, el Mercedes-Benz VLE busca romper las fronteras tradicionales entre segmentos. La firma lo define como una 'Grand Limousine' capaz de ofrecer el refinamiento y la calidad de rodadura de una berlina de lujo junto con la versatilidad propia de un monovolumen. Con capacidad para hasta 8 ocupantes, tecnología de 800 voltios y recarga ultrarrápida, anuncia una autonomía superior a los 700 kilómetros según el ciclo WLTP.
El nuevo modelo también estrenará la última evolución del ecosistema digital de la marca. El sistema operativo MB.OS será el encargado de gestionar áreas como el infoentretenimiento, los sistemas de asistencia y diferentes parámetros relacionados con la conducción.
La llegada del VLE ha ido acompañada de una profunda transformación de la planta vitoriana. Mercedes-Benz ha invertido en nuevas áreas de carrocería, pintura y montaje, además de renovar sus infraestructuras logísticas y tecnológicas para permitir una fabricación flexible de vehículos con distintas motorizaciones en una misma línea de producción. Todo ello, además, manteniendo la actividad de modelos ya consolidados como la Clase V, la Vito y la eVito.
Detrás de esta transformación también está el esfuerzo de una plantilla formada por cerca de 5.000 trabajadores. Más de 160 programas de formación han preparado a los empleados para adaptarse a nuevos materiales, procesos productivos y herramientas digitales, garantizando un arranque industrial estable.