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El Smart #2 entra en la fase decisiva de su desarrollo con miles de kilómetros de pruebas antes de su estreno mundial.
El nuevo Smart #2 ya afronta la recta final de su desarrollo. Antes de que el esperado biplaza eléctrico haga su debut mundial en el Salón del Automóvil de París, el próximo mes de octubre, la marca está sometiendo a sus prototipos a un intenso programa de ensayos con un objetivo claro, comprobar que el regreso de smart al segmento de los urbanos más compactos mantenga el carácter ágil que siempre ha definido al fortwo, pero adaptado a las exigencias actuales.
Las unidades de pruebas ya circulan por carreteras abiertas y diferentes centros de ensayo bajo un llamativo camuflaje en blanco y negro diseñado por Mercedes-Benz, responsable también del diseño exterior e interior del modelo. Mientras tanto, los equipos de ingeniería de smart afinan todos los apartados técnicos antes del inicio de la producción.
Buena parte del trabajo se está centrando en el comportamiento dinámico. Los ingenieros han recreado maniobras habituales en ciudad, desde cambios bruscos de carril hasta frenadas con obstáculos inesperados o situaciones de baja adherencia sobre asfalto mojado. Durante estas pruebas se ajustan elementos como la dirección, los puntos de anclaje del chasis, la suspensión y otros parámetros que buscan ofrecer una conducción precisa, estable y cómoda incluso en los desplazamientos diarios.
El confort también ocupa un papel protagonista. Para reducir al máximo el ruido y las vibraciones que llegan al habitáculo, el Smart #2 ha pasado por túneles de viento, cámaras acústicas, bancos de ensayo, pistas especializadas y kilómetros de circulación en vías públicas. Además del ruido aerodinámico, se analizan las vibraciones del sistema de propulsión, los posibles crujidos del interior y el comportamiento acústico del vehículo con diferentes compuestos de neumáticos, siempre buscando un equilibrio entre silencio de marcha y una baja resistencia a la rodadura que permita optimizar la autonomía.
La durabilidad tampoco se ha dejado al azar. El pequeño eléctrico ha recorrido carreteras muy deterioradas, superficies onduladas y firmes con abundantes irregularidades, además de superar pruebas que simulan golpes contra grandes baches o el impacto repetido al subir bordillos, situaciones habituales en el uso urbano.
2,79 metros de largo
Aunque la versión definitiva todavía no ha revelado todas sus especificaciones, sí mantiene una de las señas de identidad del histórico fortwo , con las ruedas situadas en los extremos de la carrocería para aprovechar mejor el espacio y facilitar las maniobras. El prototipo presentado hasta ahora anuncia 2,79 metros de longitud y un diámetro de giro de apenas 6,95 metros, cifras que la marca confirmará más adelante.
El Smart #2 utilizará la nueva plataforma Electric Compact Architecture para vehículos eléctricos de pequeño tamaño e incorporará una evolución de la célula de seguridad tridion. La producción correrá a cargo de la empresa conjunta formada por Mercedes-Benz y Geely en China, aunque Europa será uno de los principales mercados de un modelo con el que smart quiere recuperar la esencia que convirtió al fortwo en todo un referente de la movilidad urbana.